5 claves para ahorrar dinero y crear capital

Esta lectura te tomará: 7 minutos

Dedicado a todos aquellos que tienen planes y sueños, pero les falta el dinero para empezar a realizarlos. Y a todos aquellos endeudados sin ahorros.

¿Te has preguntado alguna vez…por qué no ahorras? Desde ya y sin conocerte, te puedo garantizar que no es por ganar poco dinero; es un tema de tiempos. ¿En qué tiempo piensas?

 

El Test de la golosina (o The Marshmallow Test)

En la década de los 60, el psicólogo austríaco Walter Mischel realizó un experimento para medir el nivel de autocontrol de niños menores de cuatro años. Básicamente, consistía en ofrecerles 1 golosina (1 “marshmallow”) y 2 opciones: (A) podían comer inmediatamente su golosina, o (B) podían esperar unos minutos sin comerla y en ese caso,  les darían 2 golosinas. Es decir: si postergaban la satisfacción, esta sería doble. 

Al cabo de unos años, Mischel contactó con los participantes del experimento, quienes ya se encontraban en su edad adulta, encontrando que aquellos niños que habían postergado su gratificación, también habían logrado mejores resultados en los estudios, tenían menores índices de masa corporal y en general, mejor calidad de vida según diversas medidas.

Pero el mismo Walter Mischel declaró después, que “hay pocas cosas en la vida de un niño, que nos indiquen cómo va a ser su vida después“. En otras palabras: no son tus genes, no es tu entorno lo que te define. Son las decisiones que tomas día tras día, minuto a minuto.


 

Nuestro cerebro está continuamente buscando gratificaciones, placeres, alegrías. Queremos satisfacción inmediata porque el futuro nos da miedo, conlleva incertidumbre. Pero luego llega ese futuro y ves con pavor que no has hecho nada de lo que querías hacer.

Ahorrar/invertir es también un tema de alternativas…¿te has preguntado por qué y para qué quieres ahorrar?

 

El ahorro es el primer emprendimiento, porque para que lo logres y ahorres en grande, necesitas: definir un objetivo (misión, visión), diseñar una estrategia, y contar con conocimientos.

 

Sin objetivos, estrategia y conocimientos, puedes ganar mucho dinero y aún así ahorrar muy poco, o nada. Y al contrario, con un poco de astucia y preparación, se puede ahorrar aun cuando nos parezca que ganamos muy poco.

Si no me crees, te invito a leer esta entrada.

 

Hay gente que comienza un negocio, o se compra un coche, etc. ahorrando cantidades tan pequeñas que cualquiera pensaría que nunca van a llegar. ¿Cómo lo hacen? Hay una palabra que quiero que recuerdes, porque casi todo en la vida depende de eso…INCENTIVOS.

 

¿Por qué son importantes los incentivos?

“La psicología ofrece varias teorías de por qué las personas no ahorran lo suficiente para realizar inversiones productivas, a pesar de contar con los medios aparentes para hacerlo.

 Una teoría sugiere que algunos individuos simplemente valoran más el presente y, por lo tanto, prefieren gastar los fondos disponibles inmediatamente, en lugar de ahorrarlos. El futuro es incierto, por lo que no ven el sentido de considerarlo. Otra posibilidad es que las personas quieren ahorrar pero, debido a que tienen problemas para controlarse, no les resulta fácil resistirse a la tentación de usar efectivo extra hoy en lugar de ahorrarlo para mañana. La poca atención también puede explicar la falta de ahorros, ya que la gente no prevé la necesidad de efectivo en el futuro.

 Por último, la realidad es que aquellos individuos que no son tan pobres pueden recibir mucha presión de amigos y miembros de la familia para compartir cualquier ingreso (relativo) inesperado o ayudarlos diariamente a pagar los gastos frecuentes o de emergencia, lo cual les consume los ahorros. Las innovaciones en el diseño de productos de ahorro tienen como objetivo ayudar a los ahorristas a superar uno o más de estos desafíos.”

Fuente: CGAP (2011): Últimas conclusiones derivadas de estudios de evaluación aleatorios de las microfinanzas.

 

 

A partir de aquí yo identifico 3 ideas fundamentales:

I) Valorar el presente y valorar el futuro, 

II) Autocontrol, y

III) Tener un sistema eficiente y efectivo para ahorrar.

 

Para abordar estos puntos y lograr tu objetivo, te propongo 5 claves que parecen tan obvias que no las tomamos en serio, y que en la práctica son las que comparten todos aquellos que han conseguido lo que se han propuesto.

 

Acumula ese capital que necesitas

Acumula ese capital que necesitas

 

5 claves para por fin lograrlo: 

 

1- Ponte una meta: en número y en nombre. Qué es lo que quieres, y cuánto dinero implica.

Un coche? Estudios? Un viaje? Quizás comiences por algo más pequeño: los zapatos que siempre has querido?

Pueden ser varias metas! en ese caso, ordénalas de más importante/urgente a menos importante.

 

2- Ahorra poco a poco. 3%, 5%, 10% de tus ingresos…pero define la cantidad mínima que puedes separar mes a mes.

Págate primero a tí mismo: Aparta la cantidad que hayas fijado como ahorro, el mismo día que recibas tu ingreso. Si tienes varias metas, haz varios apartados.

¿Dónde/cómo apartarla?

Lo ideal es abrir una cuenta bancaria diferente de aquella que usas para pagar tus cuentas y comprar. Así podrás hacer una transferencia automática cada vez que recibas tus ingresos. Aún mejor si es una cuenta sin tarjeta de débito asociada, de esa forma te evitas la tentación de gastar.

Pero…¿qué hay de las comisiones y gastos bancarios? Investiga con tu banco de qué forma puedes evitar pagar comisiones por esta cuenta, pero si no es posible… No lo tomes como excusa, simplemente saca el dinero en efectivo y guárdalo en tu casa en una hucha! Los tradicionales cerditos funcionan bien: al menos te dará pena abrirlo por algo que no valga realmente la pena. Luego vendrá el momento de sacarlo de ahí e invertirlo…de eso hablaremos más adelante.

 

3- Sé CONSTANTE. Una gota de agua puede abrir una piedra, si cae sobre ella en el mismo punto el tiempo suficiente. ¿Crees que tu esfuerzo no va a dar grandes resultados mucho antes? Comienza, sé constante y verás qué pronto cambias de opinión.

Todo pequeño aporte, si es constante se convierte en un gran logro. Recuerda esto SIEMPRE. También cuando te desanimes y te den ganas de fundirte lo que has ahorrado hasta ahora.

 

4- Reduce gastos como una forma de ahorro . En este punto todos nos revolvemos en la silla: ¿¿cómo que reduzca gastos?? ¿¿qué gastos, si ya no gasto nada??

Respira. No te niegues antes de tener la evidencia.

Generalmente hay pequeños, muy pequeños gastos que yo llamo «fugas», porque son como pequeñas gotas, tan pequeñas que casi no se notan y parece que no tienen importancia. Pero cuando las sumas… Todas juntas…a lo largo de un mes, de un año…te podría sorprender. Incluso podrás decir: ¿¿yo tengo todo ese dinero??

No se trata de vivir sin darse nunca un gusto: SE TRATA DE SELECCIONAR TUS PRIORIDADES PARA QUE NO SE TE ESCAPE DINERO EN COSAS QUE NO TE SATISFACEN.

Pero no me creas: busca la evidencia. Para esto la fórmula es el presupuesto personal, que podrás ver con más detalle en otra entrada que realizaré próximamente.

Allí, en tu presupuesto, podrás poner tu realidad en negro sobre blanco. Al principio no te va a gustar, pero mientras más rabia te de, MEJOR.

¿Quieres saber por qué?

La rabia es la emoción que más nos impulsa a hacer cambios en nuestra vida. Y porque hacer el ejercicio de presupuesto te va a permitir identificar cuáles son esos cambios que puedes hacer para acercarte a tus sueños.

 

5- Ahorra para imprevistos…y define bien qué es un imprevisto para ti. Que los verdaderos imprevistos no se coman tus sueños.

El cumpleaños de tu madre o de tu hijo, el pago del seguro de tu vehículo…NO son imprevistos. Tu ya sabes que vienen y sabes cuándo vienen. Una cosa es un gasto no recurrente (un gasto que no ocurre todos los meses), y otra cosa muy distinta es un imprevisto.

Un imprevisto puede ser algo así como que se te dañe la lavadora. O que tengas que comprar medicinas. O que te pongan una multa de tráfico… Ya me entiendes.

También puede ser algo bueno! Una oportunidad de negocio, algo que necesitas comprar y ahora está super rebajado, una oferta de viaje tan barata que parece mentira…

Para todos estos imprevistos, ¿cuánto ahorrar? Esta es una pregunta sin respuestas correctas, porque depende de cada caso: no es lo mismo un padre de familia que alguien que no tiene a nadie a su cargo; tampoco es lo mismo alguien con un ingreso fijo que alguien cuyos ingresos dependen de un negocio que está empezando…

Pero en general, la literatura sobre el tema recomienda formar un fondo de como mínimo el 50% de tus gastos mensuales. Pero como mínimo-mínimo.

¿Y qué hacer con este dinero?

¿Y cómo reunirlo si estoy endeudado y no llego a fin de mes?

Próximamente vamos a trabajar también sobre todos estos puntos. Paso a paso vamos a conseguirlo todo.

 

Por el momento, escríbeme, comenta el post, déjame saber tu opinión, tu experiencia, ¿qué te ha funcionado y qué no? Poner en común nuestras experiencias nos ayuda a ver las cosas en perspectiva. Y tú eres la parte más valiosa de este site.

Feliz semana,

DM

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.